Término usado en español, portugués y francés; en inglés se correspondería con “humanette”. A veces llamado “muñeco viviente”, se trata de un títere de manipulación ‘equiplana’; la cabeza y a veces las manos del titiritero, parecen los del títere. Normalmente, el cuerpo del títere es proporcionalmente mucho más pequeño que la cabeza humana. El titiritero manipula las manos y/o el cuerpo para darle vida al personaje.

Proviene del italiano fantòccio, que designaba al títere o muñeco en general; en francés y en español se convirtió en fantoche y designaba a los títeres de feria a tringle y de hilos. Un cartel de Levergeois-Borgniet de la segunda mitad del siglo XIX anunciaba Variétés amusantes (Variétés divertidas) en el teatro de Fantoches, anteriormente llamado teatro de Petit-Poucet (Pulgarcito). A finales del siglo XIX, el teatro de los Lilliputiens (Liliputienses) de Samuel Dulaar anunciaba Les Fantoches perfectionnés (Los Fantoches perfeccionados). El mismo teatro, en otro cartel, decía: «Marysam y sus ayudantes presentan  sus FANTOCHES con talento y arte consumado; la manipulación es perfecta, no falta nada para conseguir escenas variadas y divertidas, en un MUSIC-HALL EN MINIATURA …». En España, por los mismos años, actuaba la compañía de Alfredo Narbón llamada “Fantoches españoles”.

En cuanto a su significado actual, además de aludir genéricamente, en muchos países, a casi cualquier tipo de títere, la palabra ‘fantoche’ designa al títere de feria tradicional, sin cabeza, que se engancha alrededor del cuello del titiritero, cuya cabeza reemplaza la del títere. El fantoche se anima a través de una abertura en el telón de fondo o mediante la técnica de la cortina de luz. Los brazos se manipulan con la ayuda de varillas horizontales por quien presta su cabeza al personaje y los pies siguen libremente los movimientos del títere. A veces, los pies también se manipulan con la ayuda de varillas horizontales: si, por ejemplo, el personaje baila claqué, los brazos quedan sueltos. Así mismo, dos titiriteros pueden manipular un solo personaje: el que presta su cabeza manipula los brazos, mientras que el segundo anima los pies. Estos títeres eran utilizados para el desfile delante de las barracas de feria con el fin de atraer a los curiosos y durante los intermedios en los espectáculos en el siglo XIX.

Las compañías de voluntarios de los años inmediatamente posteriores a la revolución rusa (“blusas azules”) empleaban a veces fantoches como una forma de propaganda política: agitprop. En la versión cinematográfica de la opereta Naughty  Marietta (dirigida por Victor Herbert, protagonizada por Jeanette MacDonald y Nelson Eddy, 1935), hay una escena en la que Marietta está trabajando en el “Teatro de Marionetas”. El espectáculo de “marionetas” que se interpreta en la película es una secuencia de fantoches espléndida. Algunos artistas de music-hall han hecho uso de esta técnica, en particular la pareja francesa Shirley y Dino (conocido como Achille Tonic), en una sátira en la que los fantoches tocan el metalófono y bailan claqué. Presentan sus números habitualmente en el teatro y en la televisión.

En Floppiennco (2008), de René Aubry y Philippe Genty, actúan Christina Hecq, Alice Osborne y Scott Koehler como fantoches, “vistiendo” ropas amarillas creando personajes interesantes y moviéndose al ritmo de la estimulante guitarra española. El Teatro de Marionetas La Estrella de Valencia (España) utiliza con frecuencia fantoches combinados con otras formas del teatro de títeres y máscaras, sobre todo en El circo malvarrosa. Una secuencia en Salmagundy por Perry Alley Theatre (Andrew y Bonnie Periale, New Hampshire, Estados Unidos) se lleva a cabo con un personaje fantoche. Trukitrek de Barcelona, ​​una compañía de teatro que utiliza también títeres, tiene una obra policíaca de teatro completa, Hotel Crab (2009), realizada por fantoches y, al igual que el trabajo de La Estrella, está diseñada para actuaciones tanto en interiores como exteriores.

Bibliografía