Es un títere escandinavo. La Julegeita (cabra de Navidad) pertenecía hasta el siglo XIX a los disfraces tradicionales vinculados con el solsticio de invierno en los países nórdicos. En el siglo X, el emperador bizantino Constantino VII Porfirogeneta describía a sus soldados nórdicos bailando en corro alrededor de dos de ellos que llevaban pieles y máscaras de cabra. Los trajes de cabrío son comunes a toda Europa, pero Noruega y las regiones occidentales de Suecia les transformaron en un títere, la Julegeita. Era una cabeza de cabra, de madera u otro material, puesta en un bastón y cuya mandíbula, articulada por muelles de acero y manipulada por hilos, podía abrirse y cerrarse. A veces, una piedra de mechero, chocada por su cierre brusco, producía chispas. Esta cabeza bajaba y subía, a veces hasta el techo donde mordía las vigas. La piel de cabra, que en principio representaba el cuerpo del animal, acabó siendo un simple elemento para esconder el titiritero.

Bibliografía

  • Helgesen, Anne Margrethe. Animasjonen – Figurteatrets velsignelse og forbannelse. Norsk figurteaterhistori [Animación. Bendición y maldición del teatro de títeres] tesis de doctorado, Universidad de Oslo, 2003.