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Bosnia Herzegovina

La historia del títere en Bosnia y en Herzegovina es similar a la de las otras regiones eslavas del Sur. Una rica tradición folklórica, aspectos religiosos y formas profanas caracterizaron este arte hasta su institucionalización en el siglo XX.

Desde los orígenes hasta la Segunda Guerra Mundial

El teatro de sombras (Karagöz) fue introducido por los turcos que ocuparon el país a partir del siglo XV. Fue adaptado a la lengua, a las aspiraciones y al estilo de vida local. Este género sobrevivió en Sarajevo y en Mostar hasta los años 1930.

Un espectáculo de Karagöz se componía de tres partes: mukademe (prólogo), muhavere (diálogo) y fasil (acción principal). El historiador del teatro Josip Lesić describe especialmente el prólogo, a lo largo del cual Hacivat, “comparsa de Karagöz, recita o canta un gazel sobre la fragilidad del mundo o sobre el destino miserable del hombre que, como el títere, no se mueve nunca según su libre deseo, sino según la voluntad de un maestro o de un soberano que permanece invisible”. Durante la ocupación austro-húngara, existía un solo teatro de Karagöz, dirigido por un hakobaz o “mago”, Mehmed Hasib. El último teatro de sombras en Sarajevo estuvo dirigido por Hasid Ramić, “gran mago de las almas”. Desapareció con la llegada del cine sonoro en 1930.

El régimen de Tito y la guerra

El teatro de títeres “institucional” apareció en el año 1950 con la afirmación del régimen socialista de la República Federal Socialista de Yugoslavia, de la que formaron parte Bosnia y Herzegovina.

El Teatro de la Juventud, fundado en Sarajevo en 1950 como resultado de la fusión del Teatro de los Pioneros y del Teatro de Títeres, se dedicaba a las marionetas de hilos bajo la dirección de Adolf Pomezny. Jurislav Korenić le sucedió en los años 1960 y adquirió una reputación de experimentador de técnicas.

Entre 1977 y 1992, el Teatro de la Juventud de Sarajevo acogió espectáculos de títeres y producciones independientes. Éste fue su periodo más creativo. Sus actividades fueron interrumpidas por la guerra (1992-1995). En 2004, tenía en sus activos ciento veinte espectáculos de títeres para niños, jóvenes y adultos.

El Teatro de Títeres de Mostar, fundado en 1952, se inauguró con Blancanieves y los siete enanitos, dirigido por Djordje Bovan. Con motivo de la 5ª Bienal del títere yugoslavo en Bugojno, en 1987, el jurado dio el premio de mejor espectáculo a El Cuerno de oro (1986), de Zdravko Ostojić, con la dirección de Edi Majaron. El antiguo establecimiento está dividido desde 1995 en dos Teatros de Títeres, uno croata (al oeste), el otro bosnio (al este).

El Teatro de los Niños de Banja Luka, en la república serbia de Bosnia, fue fundado en 1956. Su espectáculo más destacado fue El Príncipe triste de Predrag Bjelosević (1998, con la dirección de la búlgara Biserka Kolevska), para teatro de sombras, presentado en el festival internacional de Belgrado así como en varios países, entre ellos, Gran Bretaña e Italia.

Festivales y talleres

Los dos festivales principales bosnios eran, antes del estallido de la federación yugoslava, los Encuentros teatrales (1971-1990) y la Bienal de Bugojno (1980-1990).

El Festival internacional de teatros de títeres para niños, en Sarajevo-este, fundado en 2000 por Vitomir Mitrić, presenta pequeños formatos en la ciudad y en la región  circundante. Allí se desarrollan también seminarios, talleres de creación y debates sobre libros referentes a los títeres.

Banja Luka acoge también desde 2002 un Festival internacional del teatro para la infancia, lugar de encuentro que atrae sobre todo a las antiguas repúblicas de Yugoslavia.

El Taller de títeres de Sarajevo fue fundado en 1997 con la ayuda del Teatro de Mostar (lado bosnio) por Dubravka Zrnčić Kulenović y Marko Kovačević. Funciona desde 2002 como una entidad independiente que organiza seminarios y talleres de creación. Sus profesores – Wieslav Hejno, Atanas Ilkov, Peter Schumann (véase Bread and Puppet), Tim Likata, Jelena Sitar, Ivana Indjin, Josef Krofta especialmente – proceden del extranjero. Los estudiantes (a veces niños) vienen a buscar una base sólida de conocimientos técnicos y artísticos a lo largo de las sesiones de verano. Éstas han dado lugar a veintinueve realizaciones presentadas en Bosnia y en diecisiete festivales internacionales.

Bibliografía

  • Lešić, Josip, Grad opsjednut pozorišstem: pozorišni život Mostara za vrijeme austrougarske uprave [Una ciudad obsesionada con el teatro. La vida teatral en Mostar durante la ocupación astro-húngara], Sarajevo, Svjetlost, 1969.
  • Lešić, Josip. Pozorišni život Sarajeva (1878 – 1918) [Vida teatral de Sarajevo (1878-1918)], Sarajevo, Svietlost, 1973.