El arte del títere en Tailandia (anteriormente Siam) puede dividerse en cuatro categorias principales: las actuaciones de la corte de la cultura tailandesa central desde el siglo XV; las actuaciones populares en Tailandia central en los siglos XIX y XX; géneros regionales del Sur malayo (véase Malasia) o del Noreste (véase Laos); y el arte del títere contemporáneo influenciado por occidente o que reacciona en contra él.

Actuaciones de la corte

Hay dos estilos importantes del arte del títere de la corte tailandesa. Nang yai (títeres de sombras de cuero grande y opaco), el cual tiene una analogía en el khon (danza de máscaras masculina) y es el arte más antiguo. Hun (títeres tridimensionales de varillas), que es un género posterior influenciado por los títeres de varillas chinos. Nang yai se puede representar a través de cientos de bailarines que exponen figuras de sombras de cuero, de alrededor de un metro cuadrado, por encima de sus cabezas en frente o detrás de una pantalla mientras bailan contando el Ramakien (versión tailandesa del Ramayana) u otra historia. Las figuras minuciosamente recortadas y perforadas son la versión animada por la danza de aquellas que se pueden contemplar en los muros de los templos. Algunas figuras son de tan solo un personaje que está de pie, pero muchas otras muestran una imagen compuesta donde demonios y monos, entrelazados en batalla, ruedan en un momento de furia. Las figuras bailan al estilo de khon a ambos lados de una pantalla ancha de tela de 20 x 3 metros, que se ilumina desde atrás con fuego (ahora lámparas eléctricas), al mismo tiempo que uno de los dos narradores se encarga de la narración y de los diálogos. El acompañamiento musical de los bailes de títeres y de la narración se encuentra a cargo del piphat, la orquesta de la corte tailandesa compuesta por instrumentos de viento y percusión.

Khon, el arte de máscaras, utiliza el mismo texto, música y narrador, pero los actores disfrazados representan a un personaje específico utilizando máscaras de papel maché que cubre su cabeza por completo. Los textos son obras de arte literarias de los reyes tailandeses o de sus allegados. Las figuras pueden verse hoy en día en la colección del Museo Nacional y el templo Wat Khanon. La primera referencia a este arte es de la ley palatina de 1458. Es probable que esto esté realcionado con los artistas khmer (véase Camboya) capturados tras la caída de Angkor en 1431, que, a su vez,  probablemente, desarrollaron esta forma de arte tras tener contacto con el wayang javanés (véase Indonesia).

Hun utiliza figuras de varillas para narrar historias similares acompañadas por piphat. En el huan luang (títeres reales de varillas) se sujetaban figuras de alrededor de 30 centímetros por encima de las cabezas del manipulador, que bailaba debajo de ellos en un espacio cerrado. Un telón de fondo pintado formaba el decorado en un espacio escénico, estilo proscenio, que ocultaba los cuerpos de los manipuladores. A cada lado del telón de fondo había una puerta para que los manipuladores pudieran entrar y salir. Simon de La Loubière presenció una actuación hun durante la embajada francesa de Luis XIV en Siam, en 1658. Las actuaciones del estilo hun solían representarse en el siglo XVII como modo de entretenimiento en las incineraciones reales. La representación actual fue desarrollada en el reino de Rama I (1767-1809), fundador de la actual dinastia Chakri. A partir de 1782, las troupes hun formaban parte del departamento de entretenimiento de la corte. El rey Rama II talló cabezas de títeres por sí mismo además de escribir textos para actuaciones de títeres de sombras, máscaras y varillas. Un importante juego de títeres de hun luang de la colección del viceregente Krom Prararchawang Bowon Wichaichan (1838-1885) puede verse hoy en día en el Museo Nacional.

Textos

La representación de títeres o máscaras se entrelaza con dos historias, La agitación del mar de leche y el Ramakien.

La creación en el mar de leche es un episodio descrito en el Natysastra indio que narra cómo los demonios se unieron a los dioses para conseguir el nectar de la inmortalidad que se creaba en el oceano rodeando con una serpiente (naga) la gran montaña del mundo. Como parte de la creación, emergían bailarines celestiales y maravillas que concedían deseos. Cuando los demonios intentaron capturar el nectar de la inmortalidad que emergía de entre las aguas, el dios perservador, Narai (Vishnu), los dominó. Esta historia se convirtio para los tailandeses (al igual que para los camboyanos) en un modelo para una ceremonia anual en la que los aristócratas prometían lealtad al rey que se consideraba, a ojos de los hinduistas, la manifestación de Vishnu, y para los budistas, la manifestación de un chakrvartin (recto rey budista) y simultáneamente como Narai/Vishnu. Se cree que las actuaciones del títeres y máscaras se representaban en el contexto de esta ceremonia para honrar al rey.

El Ramakien es la versión tailandesa de, Ramayana. Cuenta cómo Narai (Vishnu) se encarba en el heroico Phra Ram, quien salva a Nang Sida (Sita) del demonio Thosokan (Ravana) con la ayuda de troupes de monos dirigidas por Hanuman, un mono blanco. La elección del Ramakien como tema era normal entre los reyes para ceremonias en las que se buscaba la acentuación del aura espiritual. Para los hinduistas, Ram era la encarnación del protector del mundo Narai, el dios-héroe de La creación en el mar de leche. Para los budistas, la historia de Phra Ram era una jataka, una historia anterior a la encarnación de Buda que le llevó a su histórica iluminación.

A través de la representación de las historias de Ram en ceremonias anuales para honrar al monarca y para jurarle lealtad, los aristócratas que hacían de bailarines y titiriteros demostraban su lealtad para con el monarca, una viva manifestación de Vishnu en el mundo. La actuación era tanto un entretenimiento estético como una presentación de la situación política y social. Estas actuaciones se llevaban a cabo en ocasiones como coronaciones, incineraciones y otros eventos importante de la vida en la corte.

El arte del títere en la corte se vino abajo en la era de la modernización, a partir del reino de Rama V (1868-1873). La crisis económica de 1925 forzó al Rama V a disolver el Departamento de actuaciones reales (Krom Mahorasop), y el arte del títere forma parte de dicho departamento. Actualmente, suele haber representaciones ocasionalmente para el cumpleaños del rey, pero los que actúan proceden de troupes de templos rurales, y no de círculos aristocráticos o artísticos de Bangkok como en el pasado.

El arte del títere popular en el siglo XX

El apoyo de la realeza al arte del títere decayó cuando los monarcas tailandeses se centraron en los retos económicos y sociales del siglo XIX y cuando los países vecinos fueron colonizados por países europeos. Sin embargo, los aristócratas mantuvieron las artes con vida, a veces en las zonas rurales y otra veces llegando a nuevos públicos en la capital, Bangkok, la cual se encontraba en pleno crecimiento.

Hun krabok fue desarrollándose como un género popular y urbano donde los espectadores debían pagar la entrada para presenciar el espectáulo. Éste es el género de títeres de varillas: la cabeza de madera o de papel maché se fija en una varilla de bambú que sirve como la espina dorsal del títere. Las manos del títere se unen a una bolsa de tela que forma el cuerpo de la figura con varillas de madera unidas a las muñecas de la figura y escondidas dentro de la ancha vestimenta. Los personajes se aproximan a los movimientos de la danza clásica. El Hun krabok emergió alrededor de 1893 y está basado en modelos chinos.  Tres reinos (Samkok), una historia china, era una de las obras que se representaban.

Quizás la historia más conocida del hun krabok era Phra Abhamani, el héroe épico de Sunthorn Phu del siglo XIX. Phra Abhamani es un príncipe exiliado cuya habilidad musical hace que sea querido por todos. Se casa con una mujer ogra, y los celos y la ternura de ésta se entrelazan. Phra Abhamani incluso suscita el afecto de la reina Lawang (una versión tailandesa de la reina Victoria). También se representaban otras leyendas tailandesas. Cheun Sakunkaeo (nacido en 1907) era una artista importante que fue instruida en el hun krabok por su padre. Ésta jugó un papel decisivo en el resurgimiento del hun krabok en la década de 1970. Enseñó a estudiantes de arte dramático en la universidad de Thammasat (Mahawitthayalai Thammasat) y en la universidad de Chulalongkorn (llamada así por el rey Rama V, 1853-1910), ambas universidades están situadas en Bangkok. También fue profesora del artista visual Chakrabhand Posayakrit.

Otro tipo de evolución hizo del hun un modo de entretenimiento popular y urbano en Bangkok, de la mano de Krae Suppawanich, un oficial de Ayutthaya (una antigua capital de Siam), quien inició una troupe en Bangkok durante el reino de Rama VI (1910-1926). Sakorn Yangkiosod (nacido en 1923, véase Teatro Joe Louis) nació en el seño de esta troupe. Aunque el género fue prohibido entre las décadas de 1940 y 1960, en la década de 1970 Sakorn Yangkiosod lo revivió llamándolo hun lakon lek y fabricó figuras de 70 centímetros de alto que tenían que ser manipuladas por hasta tres titiriteros.

Los títeres de hilos, probablemente desarrollados de acuerdo con los modelos chinos, también eran utilizados en el siglo XX. Sin embargo, los títeres de hilos no han sido un importante estilo tailandés.

Formas regionales

El tercer tipo de títeres son las actuaciones regionales de las artes tradicionales practicadas en los pueblos. Nang talunges, es el teatro de sombras translúcido del Sur malayo y está vinculado al wayang de Kelantan de Malasia. El maestro titiritero, el nai nang, tiene similitudes rituales y también en cuanto a la representación con el dalang del teatro de Indonesia.

Se manipulan figuras pequeñas de 30 centímetros en una pantalla al aire libre de alrededor de 2 metros de altura en un escenario con forma de casa que se erige sobre la tierra. Los instrumentos de percusión son una mezcla de instrumentos tailandeses y malayos; la lengua es una mezcla entre el dialecto del centro de Tailandia y el dialecto del sur. El repertorio tradicional estaba basado en las historias del Ramayana, pero las presentaciones modernas optan por episodios melodramáticos, interludios románticos y comedias muy divertidas. Los títeres de cuero plano tienen una varilla central y una varilla adicional en cada mano. Los payasos son los personajes más populares en esta forma que aún persiste. El declive considerable de la última década ha provocado que los titiriteros abandonen las historias tradicionales y el acompañamiento musical por los cuentos recientes y la música popular con baterías y guitarras.

Los títeres de sombras de los hablantes de lao, en el Noreste de Tailandia (nang daloong), son comparables al nang talung del sur malayo y ayang (nang sbek touch) de Camboya. Las figuras son normalmente opacas. La lengua que utilizan es el lao y a la acción le compaña el ubicuo kaen, una zampoña de caña que es muy habitual en la música laosiana.

Reacciones contemporáneas

El periodo contemporáneo ha creado dos movimientos principales en el arte del títere tailandés. Uno de ellos es la recuperación de los géneros tradicionales. La troupe del templo de What Khanon representa actuaciones de nang yai regularmente y la princesa coronada Maha Chakri Sirindhorn ha demandado la fabricación de nueva figuras para el grupo. También ha ayudado a artistas contemporáneos como Chakrabhand Posayakrit a restaurar el hun luang. Algunos estudiantes de teatro de las universidades de Chulalongkorn y Thammasat y varias compañías locales acudieron al Festival de títeres de Asia y Europa de 1998 para demonstrar su intento por la recuperación de los estilos hun luang, hun krabok y hun lakon lek, y exhibieron el nang talung y el nang yai. Los esfuerzos por la recuperación de estilos tradicionales refuerzan el nacionalismo, la monarquía y la cultura tailandesa ante la globalización.

Pero otros artistas se han unido a las tendencias globales en pos de fomentar la innovacion y la educacion. En la década de 1970 los profesores tailandeses ya introducían el arte del títere, a veces en conjunto con programas para el teatro de niños, en la universidad de Thammasat. Los profesores formados en Estados Unidos y en Europa aprendieron técnicas de títeres de guante, varillas o hilos al igual que se aprende en occidente. El VIH/SIDA y la formación de las chicas preadolescentes para que evitan el comercio del sexo han sido los temas de las campañas de títeres para conseguir un cambio social patrocinadas por ONGs. Los títeres han sido populares en los medios de comunicación: en la década de 1990, el programa de televisión favorito de los niños utilizaba títeres de guante y de varillas al estilo de los Muppets de Jim Henson. El espectáculo fue creado, escrito y dirigido por Thais, pero inspirado en Barrio Sésamo.

Los titiriteros tailandeses se ven a sí mismo como herederos de un rico legado de títeres y como colaboradores del arte global. Hun y nang, títeres de hilos y Muppets, son géneros del arte del títere tailandés contemporáneo.

Bibliografía

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