Fue un maestro de títeres (dalang) indonesio e innovador del wayang kulit purwa (teatro de sombras) javanés. Nacido en el seno de una familia pobre de Java Central, bajo el nombre de Sunarto, demostró su interés por las artes desde muy joven. Al contrario que la mayoría de los  dalang de su época, que nacieron en familias de titiriteros, él fue autodidacta. Aún así, Ki Ngabei Wignyosoetarno, de Surakarta, y Ki Poedjosoemarto, de Klaten, ejercieron una gran influencia sobre él. Quizás por haber sido ajeno al arte de los títeres, fue más flexible a la hora de adaptar el teatro de sombras wayang kulit purwa a las necesidades de la Indonesia pos-colonial. Sunarto trabajó en varias compañías musicales y en el famoso teatro ketoprak durante su adolescencia.

Tras haber sido contratado en 1945 como percusionista de la compañía Ngesti Pandawa Wayang Wong (danza escénica) en Semarang, donde estableció su residencia, adoptó el nombre Nartosabdho (1948). En algunas ocasiones también interpretaba papeles de payaso. Obtuvo popularidad gracias a su música en otras islas de Indonesia y en Occidente. Sus escenas cómicas sexuales, y su sonido pan-indonesio fueron menospreciados por los entendidos, pero avalados por el público. En la década de 1950 ya combinaba papeles de  dalang (narrador) y percusionista en la danza escénica que comparte repertorio y estilo con los títeres wayang.

Nartosabdho adoptó posteriormente el papel de titiritero. Se “formó” observando las actuaciones de Dalang Ki Poedjsoemarto. Nartosabdho actuó en el gamelan (orquesta de instrumentos de percusión y viento) de dicho titiritero. En 1955, en el doscientos aniversario de la ciudad de Yogyakarta, Nartosabdho realizó su primer espectáculo, Kresna the Messenger (Kresna el mensajero). En 1958, una representación en la radio nacional (Radio Republik Indonesia o RRI) recibió una gran acogida. En 1969, ya actuaba habitualmente con su propia compañía de gamelan, Condong Raos (Sentimiento armonioso). Ki Anom Suroto, un dalang más conservador cuyas tendencias políticas y estilo le valieron el apoyo del gobierno de Suharto en las décadas de 1970 y 1980, tenía más posibilidades de realizar giras internacionales auspiciado por el gobierno, pero eran los títeres de Nartosabdho los que se habían ganado el corazón de la gente. Ayudó a establecer las historias inventadas (lakon karangan) como una nueva norma narrativa. Influyó sobre titiriteros como  Ki Manteb Soedarsono.

Ki Nartosabdho fue un intruso. En sus comienzos se formó en el ámbito musical y no en el arte de los títeres. Mezcló el no tan conocido estilo de Yogyakarta con el estilo de representación de Surakarta, en el que predomina el wayang javanés. Volviendo del revés, finalmente, el arte del wayang. En las primeras décadas del siglo XXI, sus innovaciones, en su momento tan atrevidas, son consideradas por los estudiantes actuales como clásicos del arte.

Bibliografía